Marzo marca el pico anual de consumo de pescado y mariscos. En esta industria, el enemigo número uno tiene nombre propio: el «Leaker» (empaque con fuga). Un solo filete mal sellado que gotee dentro de una caja máster puede contaminar todo el lote, generando devoluciones costosas y dañando la relación con el distribuidor.
Para 2026, el mercado exige vida útil extendida y mejor presentación. Analicemos las soluciones:
1. Robustez en la Bomba de Vacío El corazón de tu máquina. En ambientes de alta salinidad y humedad (típicos de plantas pesqueras), las bombas estándar se oxidan o emulsionan el aceite rápidamente.
- La solución: Equipos con bombas diseñadas para ciclo rudo (Busch o similares de alta gama), capaces de mantener una presión negativa absoluta constante para extraer el 99.9% del oxígeno, evitando la oxidación de las grasas del pescado y la «quemadura por frío» en el congelador.
2. Skin Pack: Vende a mayor precio El empaque al vacío tradicional a veces deforma el producto. La tecnología Skin Pack (segunda piel) calienta el film superior y lo adhiere suavemente al contorno exacto del pescado y la bandeja, sin deformarlo.
- Ventaja comercial: El producto se ve fresco, natural y premium en el lineal vertical del supermercado. Esto permite justificar un precio más alto al consumidor final por la percepción de calidad e higiene.
Consejo Operativo: Para volúmenes altos, migra a máquinas de doble cámara. Mientras el operador descarga y carga la Cámara A, la máquina está haciendo vacío y sellando en la Cámara B. Esto elimina los tiempos muertos del ciclo y duplica tu output con el mismo personal.


